Flores para decir adiós.

20 de octubre de 2022
Flores para decir adiós, Memorial San Angel, 127 kb, flores

Unsplash.com

“Perfume de gardenias

Tiene tu boca

Perfume de gardenias

Perfume del amor”

Rafael Hernández.



 

Las flores son uno de los elementos más apreciados por la humanidad, representan la vida y la belleza efímeras. Los antiguos mexicanos llamaban a la poesía “flor y canto”, una metáfora para aludir a lo sutil y breve de la vida humana. Adquirieron un sentido religioso en el universo católico y a la Virgen María, madre de Dios, se le ofrendan flores para que las resguarde como símbolo de nuestras vidas. En Europa se ofrecen tulipanes como símbolo de la resurrección de Jesucristo.

 

En los países de Asia se venera la flor del cerezo, llamada Sakura, que solo florece dos meses en el año, al iniciar la primavera, y nos recuerda lo que no es permanente. La flor de loto tiene muchos significados en oriente, sus raíces crecen en aguas pantanosas y desde ahí surge la flor más hermosa.

 

Las flores se usan para ofrendar a la vida breve de los fallecidos en un último acto de vitalidad y color. Hace siglos, se enterraban a los muertos en camas de flores y plantas aromáticas, era un procedimiento práctico para que perfumaran los cuerpos debido a los precarios métodos de conservación y porque las sepulturas eran superficiales.

 

Las tradiciones mundiales de uso y significado de las flores se sintetizaron y, hasta nuestros días, es imprescindible ofrendar abundantes flores en los funerales y en los días de muertos. En México, se llevan flores blancas para honrar la pureza de las almas de los difuntos niños. Se ofrendan grandes coronas de flores para mostrar respeto a una persona ilustre. Se cree que la flor de cempoalxóchitl, por su fuerte olor, guía a los difuntos hacía su ofrenda de muertos y, por su color naranja brillante, ilumina el camino hacia la eternidad. La flor de terciopelo o “pata de león” tiene un color rojizo, como sangre coagulada, y representa la tragedia que vivió el difunto en vida, si murió en un accidente o en un hospital.

 

Ofrecer flores a los muertos evoca sentimientos positivos de apoyo, respeto y cariño a las familias que sufren la ausencia y honran a la persona que se ha ido. Incluso durante el propio duelo, al ocuparse de hacer un arreglo de flores, es reconfortante y da la sensación de hacer un último acto de amor por la persona fallecida, sobre todo si se elabora con aquellas que eran de su gusto y preferencia.

 

Cuando muere una persona célebre, la gente acude con ramos de flores a ofrendar en el lugar donde ocurrió el deceso, es un acto muy emotivo, como si fuera una amistad o familiar cercano y se convierte en un bello homenaje espontáneo dedicado a la memoria de aquella figura.

 

Sin embargo, no es necesario esperar para regalar flores, también alegran la vida y perduran en el recuerdo de las personas amadas que están presentes y cerca de nosotros.  

 

En Memorial San Ángel ofrecemos servicios complementarios de ornamentación floral y asesoría para encontrar el mejor arreglo para hacer una cariñosa despedida a los seres queridos. Contamos con opciones florales que mantendrán su lugar de reposo siempre agradable en cada una de tus visitas, así te recordamos que estamos contigo hasta el final.


COMPARTIR

Niño triste en la escuela junto a útiles y mochila, acompañamiento socioemocional en el aula.
por Condolencias 28 de enero de 2026
Duelo en la escuela: protocolo emocional para docentes y orientadores en México. Qué decir, cómo actuar en 24–72 h, contención en aula, señales de alerta y canalización.
Documentos sobre mesa y gesto de acompañamiento al fondo tras un fallecimiento.
por Condolencias 25 de enero de 2026
Pasos claros para actuar en CDMX durante las primeras 2 horas tras un fallecimiento: a quién llamar, documentos clave y trámites básicos sin perderse.
Reunión familiar de Navidad en el hogar: convivencia en Nochebuena con gorros y regalos.
por Condolencias 24 de diciembre de 2025
En Nochebuena, las luces iluminan la calle, pero lo esencial ocurre puertas adentro: la mesa, la memoria y la presencia. Una mirada íntima para vivir la Navidad con sentido, incluso cuando duele.
Más entradas